edad moderna

LOS INDIOS DE EUROPA

INDIO BRETON

INDIOS

¿Qué tienen que ver Irlanda, Escocia, Galicia, Asturias, Bretaña y otros celtas y vikingos, con los indios norteamericanos?

Según el ADN de la historia, estos pueblos se han desarrollado de manera paralela en la historia. Nacieron, crecieron, se expandieron, y estuvieron a punto de desaparecer al mismo tiempo.

Durante su época de bonanza, la Edad Media, hacia el año 1000, existieron contactos entre un viajero vikingo y sus paralelos indios norteamericanos. El vikingo Leif Erikson, que colocó un asentamiento en lo que hoy es Canadá, llamó a aquellas tierras “Vinland”. Hoy se llaman “Nueva Escocia”.

Como reveló recientemente el Daily Telegraph, unos científicos españoles hallaron en Islandia huesos pertenecientes a indios norteamericanos del siglo X. Los periódicos lo titularon algo así como “Indios americanos llegan a Europa cinco siglos antes de ser descubiertos por Colón”.

Cuando celtas, indios y vikingos estaban en su esplendor, durante la Edad Media, naciones modernas con modos opuestos de ver la vida nacieron: ingleses, castellanos, franceses, norteamericanos, etc. Ahora les tocaba a ellos expandirse y florecer. Los territorios americanos siguieron siendo visitados por vikingos, por lo menos, hasta 1347. Por aquel entonces, estas culturas ancestrales estaban envejeciendo, mientras que las naciones modernas, en pleno auge, estaban a poco más de un siglo de poner un pié en América (1492), y de someter a los celtas y vikingos de Europa.

Desde entonces, la oposición a indios y celtas por estos nuevos pueblos fue implacable: conquista del territorio y sus riquezas, imposición de una nueva lengua y prohibición o deshuso de la propia, sustitución de la cultura ancestral por la moderna, y un largo etcétera.

Hoy, la expansión de las culturas modernas, ha llegado a su punto álgido, en el siglo XX. Es por eso, que los nuevos celtas, vikingos e indios, comienzan a renacer y a pedir la independencia.

La historia está describiendo de nuevo un círculo, tan redondo como el de sus danzas ancestrales.

JOB FLORES FERNÁNDEZ 2014

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EL PAPA Y EL EMPERADOR O EL EMPERADOR Y EL PAPA

emp papa

Los temas representados en el arte, a veces son de fuerte contenido religoso, pero en otras épocas son mayoritariamente profanos. ¿A qué es debido?

En el método, el poder civil y el religioso, aparecen a menudo enfrentados en una lucha donde los ganadores se alternan cada 2000 años aproximadamente.

Al poder civil lo representaremos con la figura del “Emperador”. Y al poder religioso, con la del “Papa”, aunque este es un fenómeno observable en otras culturas ajenas a la europea.

Realmente, en esta lucha de poderes, solo hay dos momentos:

a) Cuando el Papa se impone al Emperador, con lo que hablaríamos de una sociedad medieval.

b) Cuando el Emperador se impone al Papa, con lo cual hablamos de una sociedad moderna.

Veamos la evolución:

ANTIGÜEDAD CLÁSICA

1) Notemos, que en la “Época Oscura” de la sociedad helénica, el sacerdocio era propiedad exclusiva de una casta sacerdotal. El puesto de “Sumo Pontífice” solo podía ser propiedad de alguno de sus miembros.

2) Con el avance de la sociedad clásica o civil, llegó un momento en que personas comunes de las castas más humildes, podían acceder al cargo.

Más adelante, el garante del poder civil, el Emperador, no solo accedió al título, sino que lo hizo hereditario para sus sucesores: el Emperador era también el Sumo Pontífice, teniendo mando en asuntos religiosos.

EDAD MEDIA

1) Estando el Emperador en dominio sobre el Papado, surge una religión que renovaría cultos más antiguos y se expandiría con velocidad: el catolicismo. Se renueva entonces la lucha de poderes, pues el sumo sacerdote de esta religión luchará desde entonces por imponerse al emperador.

2) Al convertirse en católicos gran parte de la plebe, el emperador termina haciéndose católico también, por temor a perder el poder sobre el pueblo, de una religión de la que él ya no es Sumo Pontífice. Es más, para hacerse católico, se ve obligado a renunciar a este título pagano.

3) Al inicio de la Edad Media, el Sumo Sacerdote de Roma consigue el título que tanto ansiaba y que el emperador rechazó por considerarlo pagano: el de Sumo Pontífice. Ya en la mayor parte de Europa, su autoridad se impone a la de los reyes locales.

4) Un pasó más se da cuando el Papa adquiere el control absoluto sobre el poder civil: es él el que nombra y corona al Emperador. Como vemos, en esta lucha de poderes, el Papa se ha acabado imponiendo al Emperador.

EDAD MODERNA

1) La Querella de las Investiduras, o la lucha del Emperador por desligarse del poder del Papa, es la grieta que terminará desmoronando con el tiempo el poder del papado sobre el mundo civil.

Poco a poco se consiguen logros, y con la Bula de Oro, el Emperador no necesita ya del consentimiento del Papa para gobernar.

2) El siguiente paso se dió en la Reforma, cuando por primera vez, los reyes se independizan del papado, llegándose al extremo en Inglaterra, donde el rey será además el “Papa” o cabeza de su iglesia, la Anglicana.

3) En esa tónica, el nuevo Emperador de Occidente, Napoleón, rehúsa ser coronado por el Papa, y si bien no se erige cabeza de ninguna iglesia, impone un laicismo que se extenderá por Europa y dará lugar a numerosas desamortizaciones o expropiaciones de bienes del papado en otros países.

4) El máximo poderío del Emperador o gobernador civil, sobre el Papado o poder religioso, se dio en nuestro siglo XX, con el surgimiento de naciones “ateas” como Rusia, el laicismo moderno, y un hecho muy notorio: en la unificación italiana, el rey de Italia anula por unos años las posesiones del Papa en los Estados Vaticanos, desapareciendo estos. Parece que de nuevo, el Emperador ha terminado imponiéndose al Papa. ¿Se seguirá repitiendo la historia?

                                                                           JOB FLORES FERNÁNDEZ 2014

LA ÉPOCA MÁS FELIZ DE LA HUMANIDAD

Agradecimientos Wikipedia

Agradecimientos Wikipedia

Con estos términos se refirió Edward Gibbon al reinado de los llamado por Maquiavelo “cinco buenos emperadores” de Roma:

1. Nerva, 2. Trajano, 3. Adriano, 4. Antonino Pío, y 5. Marco Aurelio.

Ellos gobernaron entre el año 96 y el 180 de nuestra era.

Una característica notable fue que curiosamente, ninguno tuvo hijo varón hasta Marco Aurelio. Esto hizo que se vieran obligados a elegir a sus sucesores, aún dentro de su parentesco, por su valía.

El “siglo de oro” romano, el de los Antoninos, será recordado por ser la última época de prosperidad, paz y unidad en occidente, antes del desmoronamiento del Imperio Romano, que se fue produciendo poco a poco al finalizar ese período.

Hasta en la China se han  encontrado registros de embajadas con fines comerciales y diplomáticos de esta época.

Según nuestro método, su paralelo histórico sería los gobiernos occidentales de Europa y Norteamérica entre los años 1941 y 2025. 

Efectivamente, una época de progreso y libertades sin precedentes tras la II Guerra Mundial que ha unificado y expandido la cultura occidental, llevándola al parecer, no solo al comercio con China, sino hasta la Luna.

¿Será recordado también nuestro siglo como una época dorada?

                                                                                JOB FLORES FERNÁNDEZ 2014